La gestión eficiente de una flota no solo implica mantener los vehículos en movimiento, sino también asegurar una reducción de costos a largo y corto plazo, por eso este equilibrio es crucial para las empresas que desean mantener una operación rentable sin comprometer la calidad del servicio ¡aquí te contamos estrategias clave para lograrlo!
En un comunicado de thelogisticsworld, Edwin Lota, director del área de Mobility en Pluxee México, remarcó que “los gastos corrientes como la compra de combustible permean hasta el consumidor final, ya que al elevarse su valor, los precios de servicios y productos también deben sufrir aumentos, y en gran medida se encarecen”. Una segunda razón, y no menos importante, argumentó, tiene que ver con la reducción de emisiones de CO2, “las cuales impactan en la calidad del medio ambiente”.
En un artículo de La nota económica, La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) afirmó que, en 2023 a nivel nacional, el porcentaje promedio de los gastos logísticos en relación con las ventas fue de 17,9%, debido a incrementos en los costos de transporte (35,9%), inventarios (25,5%), almacenamiento (25,1%), administrativos (10,2%) y otros ítems (3,3%). Es por esto que, es importante que la logística de última milla abra la puerta a una optimización inteligente en los despachos, enfocándose en reducir los costos vinculados al mantenimiento y al consumo de combustible. Además, esta estrategia permitiría disminuir la cantidad de vehículos necesarios, lo que genera importantes ahorros.
Identifica los principales costos operativos
Para alcanzar una verdadera reducción de costos a largo y corto plazo, primero es necesario identificar cuáles son los principales gastos operativos de tu flota. Estos se dividen en costos directos y costos indirectos:
- Costos directos: entre ellos están el combustible, el mantenimiento, las reparaciones y el reemplazo de vehículos. Son los más visibles y, por ende, donde más rápido se puede ver una reducción de costos a corto plazo.
- Costos indirectos: aunque no siempre son evidentes, los costos indirectos como la capacitación de personal, los seguros y el tiempo de inactividad tienen un impacto significativo, por eso, gestionarlos adecuadamente contribuye a una reducción de costos a largo plazo.
Estrategias para la reducción de costos directos
Para obtener una reducción de costos a largo y corto plazo, es fundamental optimizar los gastos directos de operación, algunas formas de hacerlo son:
- Monitoreo de combustible: el combustible representa uno de los mayores gastos operativos, debido a esto, implementar tecnologías como sensores de combustible y software de rastreo puede ofrecer una reducción de costos a corto plazo, al disminuir el consumo innecesario.
- Mantenimiento preventivo: programar mantenimientos regulares en lugar de esperar a que ocurran fallas permite una significativa reducción de costos a largo plazo, ya que previene reparaciones más costosas y el tiempo de inactividad.
- Optimización de rutas: usar soluciones tecnológicas para optimizar las rutas no solo ahorra tiempo, sino que también reduce el consumo de combustible, logrando una reducción de costos a corto plazo, mientras se mejora la eficiencia operativa a largo plazo.
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Abordando los costos indirectos con inteligencia
Aunque los costos indirectos pueden ser más difíciles de controlar, manejarlos correctamente es clave para lograr una reducción de costos a largo plazo. Aquí algunas estrategias efectivas:
- Capacitación constante: invertir en la formación de los conductores contribuye a una mayor seguridad y eficiencia. Esta inversión, aunque no inmediata, ofrece una reducción de costos a largo plazo, ya que se minimizan accidentes y desgaste del vehículo.
- Gestión de tiempos de inactividad: reducir el tiempo en el que los vehículos están fuera de servicio es esencial para maximizar la productividad y alcanzar una reducción de costos a corto y largo plazo. Las alertas automáticas de mantenimiento ayudan a prevenir tiempos de inactividad prolongados.
- Eficiencia administrativa: el uso de herramientas que automatizan tareas administrativas reduce los errores humanos y el tiempo dedicado a procesos manuales, lo que lleva a una reducción de costos a largo plazo.
Tecnologías clave para una gestión de flotas rentable
Para lograr una verdadera reducción de costos a corto y largo plazo, la tecnología juega un papel fundamental. Aquí algunas herramientas clave:
- Software de gestión de flotas: esta solución ofrece un control exhaustivo sobre las operaciones, lo que se traduce en una reducción de costos a corto plazo mediante la optimización de rutas y una reducción de costos a largo plazo al mejorar el mantenimiento y la productividad.
- Sensores inteligentes: los sensores de combustible y otros parámetros brindan datos en tiempo real, facilitando una toma de decisiones más informada que promueve una reducción de costos a largo y corto plazo.
- Automatización de procesos: al automatizar la asignación de órdenes de trabajo, la planificación de rutas y la facturación, las empresas logran no solo una reducción de costos a corto plazo, sino que aseguran la sostenibilidad de esos ahorros a largo plazo.
Cambiando la perspectiva: de la reducción a la optimización
La verdadera clave para una reducción de costos a largo y corto plazo no es solo recortar gastos de manera agresiva, sino optimizarlos, actualmente muchas empresas cometen el error de centrarse únicamente en el ahorro inmediato, lo que a menudo compromete la calidad y la eficiencia operativa, es por eso que invertir en las tecnologías y procesos correctos garantiza un equilibrio entre eficiencia y control de costos a largo plazo.
Para concluir, cuando se trata de gestionar una flota, el objetivo no debe ser solo reducir costos de manera inmediata. Lograr una reducción de costos a corto y largo plazo implica invertir en tecnologías y estrategias inteligentes que aseguren la calidad del servicio y la eficiencia operativa. En resumen, un enfoque integral que contemple tanto la reducción de gastos directos como la optimización de los procesos a largo plazo es la clave para garantizar el éxito financiero sin sacrificar la calidad.







