La movilidad eléctrica está marcando un antes y un después en el transporte público colombiano, sigue leyendo y descubre los avances recientes, los principales retos y las oportunidades que esta transformación representa para ciudades y consumidores.
¿Qué es la movilidad eléctrica y por qué importa?
La movilidad eléctrica consiste en el uso de vehículos impulsados por energía eléctrica —como buses, trenes, bicicletas y taxis— en lugar de combustibles fósiles. En Colombia, esta transición forma parte de una agenda global enfocada en reducir emisiones, mejorar la calidad del aire y disminuir la dependencia de derivados del petróleo.
La Ley 1964 de 2019 fija metas concretas para esta transición: desde 2025, al menos el 10 % de los vehículos nuevos del transporte público deben ser eléctricos. Además, la Ley 2099 de 2021 abre incentivos como exoneraciones fiscales y reducciones en peajes y SOAT para los VE.
También te podría interesar: 5 poderosas ventajas de adoptar una flota de vehículos eléctricos
Avances en movilidad eléctrica en Colombia
1. Flotas de buses eléctricos en crecimiento: Colombia es uno de los países que lidera en buses eléctricos en América Latina. Con 1.590 unidades en operación, se encuentra detrás solo de Chile, acompañado por programas que buscan sumar hasta 2.000 unidades en 2025‑26. Además, Bogotá impulsa la renovación de su SITP, que actualmente cuenta con 1.479 buses eléctricos, con carga de alta potencia instalada en cargadores de 150 kW.
2. Proyectos masivos eléctricos: están en marcha grandes obras eléctricas:
- Metro de Bogotá, al 50 %, funcionará con energía eléctrica y eliminará emisiones estimadas en 171.000 tCO₂/año.
- El Regiotram de Occidente, 100 % eléctrico, lleva un avance del 28 %.
- En Medellín progresa el Metroplús y el sistema eléctrico EnCicla, mientras Barranquilla avanza en su metro ligero eléctrico.

3. Crecimiento del parque VE: para mayo de 2025 se vendieron más de 20.000 vehículos eléctricos, y hay más de 50.000 desde 2024. A la fecha, hay alrededor de 14 000 (4,7 %) VE registrados que forman parte de la transformación del sector transporte .
Principales retos por superar
A. Infraestructura insuficiente: para 2023 solo habían 173 estaciones de carga pública, con un déficit de 40 % respecto a las necesidades de los aproximadamente 8.000 VE en circulación. Expertos alertan sobre la urgencia de ampliar infraestructura especialmente en rutas interurbanas y zonas rurales .
B. Brecha técnica y formación: destacan vacíos en formación técnica. Talleres automotrices aún no cuentan con personal capacitado para diagnóstico y reparación de VE . Además, concesionarios de buses reportan conocimiento limitado sobre tecnología, baterías e integración de sistemas.
C. Políticas incongruentes: aunque la Ley 1964 y 2099 promueven beneficios, persisten aranceles para híbridos, falta de claridad en incentivos y escasa coordinación institucional. Esto limita la masificación de la movilidad eléctrica.
D. Paradigma cultural: a pesar del interés creciente, persisten prejuicios y desconocimiento. Muchos ciudadanos aún temen por autonomía o costos reales, esta barrera cultural exige campañas de comunicación y educación.
Beneficios ambientales y sociales
La movilidad eléctrica ofrece múltiples beneficios:
- Reducción de emisiones contaminantes y mejora del aire urbano. Bogotá evitará 171.000 tCO₂/año con el metro.
- Optimización de la salud pública: el uso de menos combustible reduce afecciones respiratorias y alarga la esperanza de vida .
- Ahorros a largo plazo: mantenimiento sencillo (menos desgaste, sin aceite) y carga eléctrica económica.
También te podría interesar: 10 estrategias clave para ahorrar costos en el transporte de flotas

Estrategias para acelerar la transición
- Ampliar la red de carga con cargadores rápidos en corredores y centros urbanos —como ya lo hacen empresas como Terpel—.
- Refinar incentivos y simplificar trámites de importación, parqueadero, SOAT y ARL —siguiendo las leyes vigentes— .
- Formación técnica continua para talleres, operarios y gobernantes, en alianza con institutos tecnológicos y universidades .
- Campañas informativas que muestren ahorro real, autonomía adecuada y beneficios ambientales .
- Articulación institucional para implementar política pública coherente, con metas claras y seguimiento transparente .
Visión a largo plazo
Si Colombia logra consolidar estas acciones, la movilidad eléctrica puede cumplir metas como:
- 10 % eléctricos en flotas públicas para 2025 y 100 % para 2035.
- 600.000 VE circulando para 2030 —según la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica (ENME).
- Integración multimodal de transporte público: buses, metro, tren ligero, bicicletas eléctricas y e-scooters.
Estas transformaciones posicionarán a Colombia como referencia regional en electromovilidad y ciudades más limpias y seguras.
En este camino hacia la movilidad eléctrica, contar con aliados tecnológicos es clave para lograr una transición eficiente, rentable y sostenible: Zonar se convierte en un socio estratégico para empresas de transporte y entidades públicas que apuestan por flotas eléctricas.
Su plataforma de gestión de flotas permite monitorear en tiempo real el desempeño de los vehículos, optimizar rutas y anticipar mantenimientos específicos para vehículos eléctricos. De esta manera, facilita no solo la adopción de nuevas tecnologías, sino también la gestión inteligente y sostenible del transporte público y privado en Colombia.
La movilidad eléctrica en Colombia es una apuesta sólida con logros tangibles: flotas masivas, proyectos eléctricos y leyes claras. Sin embargo, la clave será superar cuellos de botella en infraestructura, formación y cultura. Solo así se completará la ruta hacia un transporte público sostenible, eficiente y conectado. La transformación ya comenzó. ¿Estás listo para ser parte de ella? ¡Contáctanos!







